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Jueves, 19 de Octubre 2017


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Escribe: José Romero.- En una primera entrega recordamos cómo accedí a la beca que me llevó por Alemania en el año 1990. En esta segunda parte empezaré con mi estadía en la ciudad de Freiburg en la Selva Negra (Schwarzwald) y complementaré los recuerdos con mi estadía en Alemania.

Llegué a esta ciudad el 2 de febrero de 1990, como dije anteriormente, y elegí alojarme en la casa de la señora Quose en la avenida Habsburguer. Mi estadía en las ocho semanas que permanecí fue enormemente placentera. Asistí de lunes a viernes a mis clases de idioma en el Goethe Institut con el profesor Fohr, quien en ese tiempo había llegado de Brasil tras varios años de estadía en ese país.

 

El día sábado 3 de febrero fui a una reunión organizada por una miembro de la organización de amistad Servas a la cual me había afiliado en Lima por sugerencia de su representante en el Perú, María Angélica Sueyras que había sido mi profesora de alemán en 1988. Fue una de las primeras sorpresas en mi estadía en Alemania. Mi conocimiento del idioma posibilitó disfrutar de una reunión convocada por la mencionada alemana en compañía de otras de sus amistades.

Freiburg es una ciudad de algo más de 200 mil habitantes que tiene todas las comodidades de una ciudad grande, como una buena infraestructura de transportes, varios semanarios gratuitos, un teatro, un local con programación cultural todos los días del año llamado Jazz Haus con aforo de casi mil personas, cercanía a ciudades de Suiza (Basel y Zurich), Francia (Strasburg) y a otras ciudades como Stuttgart, Ulm, Konstanz y Lindau en el Bodemsee y a pocas horas podemos llegar a la región de Bayern, el sur de Italia y Austria. Freiburg también tiene una importante universidad en cuyos comedores yo almorzaba y cenaba por la suma de 3.20 marcos (US$ 2.00) por comida. Había cinco menús incluyendo el vegetariano.

A pocos días de estancia descubrí una empresa que brindada servicios de transporte privados (mit Fahr Zentral) que ponía en contacto con personas que viajaban a distintos lugares y con el pago de una módica cantidad (que incluía un seguro de viaje) uno podía viajar con ellos a diferentes puntos incluso pactando el regreso por el pago adicional de unos Pfennigs (peniques) por kilómetro recorrido, uno podía ir a sitios aún remotos. En un viaje hacia Basel conocí a Elke Gust a quien recuerdo con mucho aprecio y con quien compartí el viaje escuchando música de Santana (de su entonces último álbum Supernatural).

Las ocho semanas que pasé en el Goethe Institut fueron para recordar. Conocí a mucha gente como Fabrizio Moresi, Jean Louis Bortolotti, Olivia Brugger, los chinos Li Biao y Chiang, Luis Octavio –un físico nuclear mexicano-, y tantos otros. En los fines semanas fui a muchos lugares como cuando fui a visitar a mis amigos Berndhard y Karin Lindauer en Stuttgart donde recuerdo haber ido a una fiesta por el cumpleaños de Bernd y haber comido unos deliciosos Speatzle en casa de sus padres; fui también a Ulm a ver a Michael Henni y su esposa Barbara a quienes conocí en el lago Titicaca; luego fui a ver al Chino César Esteves en Konstanz y de paso conocí la hermosa ciudad de Lindau y su puerto en el Bodensee que tiene unos enormes leones en su ingreso.

Al concluir las ocho semanas dejé Freiburg, dejé esta ciudad y fui a Frankfurt donde estuve 4 semanas en la Oficina Principal del banco a pocos metros de la avenida Kaiser Josef y muy cerca de la Hauptbahnhof de la ciudad. Luego de dos semanas de asistir en el horario asignado (9 a 16 horas con una pausa de una hora para almorzar), el encargado de mi programa Federico Cornelius me llamó para conversar. Lo cierto que me pareció raro y más sorprendente fue lo que me pidió. Cornelius me dijo que los compañeros le habían sugerido que llegara “un poco más tarde” (yo llegaba a eso de las 8.30 am luego de caminar 11 cuadras desde el departamento donde vivía en la calle Beethoven) y que me fuera después del almuerzo. El tema era que tenían que atenderme y el tiempo previsto era trabajo extra para con quienes compartía mi estancia en el banco. Jamás pensé, y menos en un medio como Alemania, que me pidieran “trabajar menos”.

Hay muchos detalles que quiero contar, los que nadie dice previo a un programa de entrenamiento o estadía pero que uno los va sabiendo con el paso de los días. Un detalle importante fue que las calles están numeradas de uno en uno y no por cientos como aquí. El desconocer ello hizo que al buscar el 386 no caminara algo menos de 300 metros sino por lo menos unas 30 cuadras. Otro detalle fue constatar que el cumplimiento de las normas es “rentable”. Un día por no cruzar un paso a desnivel en una plaza que unía la avenida Kaiser Josef con la Habsburger hizo que caminara como 500 metros demás pues si hubiera cruzado la plaza por el citado paso solo hubiera caminado unos 80 metros y no los 600 que caminé.

Para aquellos que piensan ir a estudiar a Alemania les sugiero aprender antes el idioma. Se los digo porque fui testigo como muchos becarios del DAAD pasaban tremendas penurias pues en seis meses debían aprobar un examen de suficiencia del idioma alemán y si no era así perdían la beca.

Gracias a mi muy buen conocimiento del idioma pude conocer muchas personas y estar al día con lo que pasaba (leía Der Speigel y Die Zeit, dos importantes semanarios así como diarios como el Suedeutsche Zeitung, el Frankfurter Allgemeine, el Berliner Morgen Post y el Badische Zeitung).

Otro detalle que debo reconocer que no le tomé, inicialmente, importancia es el cumplimiento de las citas (Terminen). Aquí quiero recordar que una amiga Charo Aguirre me dijo que visitara a su hermano casado entonces con, hoy amiga de 27 años, Annette Kalmar. Dos veces quedé en visitarles en Essen y suspendí con poca anticipación ambas, algo que es impensable en Alemania. Finalmente llegué a la ciudad con retraso debido a una demora del tren (algo rarírismo) y nació en ese sábado una amistad que se mantiene con Annette pero lamentablemente no con su ex esposo Mario.

Otros detalles (algo ya ha cambiado hoy en día) era la hora de atención de los supermercados y tiendas de departamentos, la puntualidad –se mantiene- de los buses, tranvías y U-Bahn. La llegada de alguna conexión era por ejemplo 10.23 y a esa hora llegaba, ni un minuto más o ni un minutos menos.

Otra cosa que me llamó mucho la atención es el poco ruido en las calles, la seguridad en las mismas (la primera noche salí a pasear por la zona del Hauptbahnhof de Frankfurt o en otra oportunidad por el barrio de St. Pauli en Hamburg y también por el propio puerto de esa ciudad, el mismo que está a orillas del río Elba que desemboca kilómetros después en el mar).

Estuve por lugares históricos como el Hofbreuhaus en Munich; en la ciudad de Speyer donde se toma una cerveza de maíz con rodajas de pomelo; en Bremen y sus estatuas de los 4 caminantes y de Rolando; por las calles de Berlín y crucé al otro Berlín (el del este) por el Check Point Charlie. También estuve por la Catedral de Koln y el Dom de Ulm: fui al estadio en Nuremberg; en el Englischer Garten y en el Olimpia Zentrum de Munich; los baños termales de Kassel; comí los Bretzeln y las Weisswursten, cuya venta solo está permitida en Munich hasta mediodía por una disposición municipal de hace casi dos siglos. Cabe el recuerdo también del Oktober Fest, en el que estuve un año después incluso en el desfile del último día donde participan campesinos de la región y donde solo se toma cerveza producida en Bayern. También recuerdo en Frakfurt el Palmen Garten, un lugar de baile llamado “Brot Fabrik” y el barrio de Sachsenhausen en donde el orden de un bar era “tirar las cáscaras de maní al suelo”. Tampoco puedo dejar de citar al Europa Center y al Barrio de Kreuzberg en Berlín; la ciudad romana de Trier; la Freuen Inseln y el Castillo Newschwanstein en Bayern y las Autobahn sin límite de velocidad.

Alemania es un hermoso país, con costumbres diferentes y gente simpática. Cómo dice el dicho “todo depende del cristal con el que se mire las cosas”. Nos irá mejor o no en la medida que podamos expresarnos, entender cosas tan simples cómo cuánto debemos pagar en un supermercado o preguntar en dónde queda tal o cual avenida.

Es cierto que tomar contacto con la vida diaria, conversaciones con desconocidos por ejemplo), es difícil. Una vez alguien me dijo que si uno está en un café solo y ve a alguien leyendo un libro ni nos atrevamos a conversarles; pero si esa persona tiene un libro pero no lo lee, probablemente si les dirigimos la palabra nos responderá y es posible que iniciemos una conversación.

Si vemos las cosas desde nuestros parámetros, el alemán promedio es respetuoso, te saluda al ingresar al ascensor o al medio día te desea “buen provecho” (Mahl Zeit¡). Sin embargo hay casos excepcionales como cuando alguien intentó sobrepasarse en la cola de una caja pero le llamamos la atención en su idioma y recularó en su intento.

Hoy en día que viajar sin visa Schengen posibilita ir a Europa, les recomiendo –si les es posible- darse una vuelta. No solo vayan a ciudades grandes como Berlín, Hamburg o Frankfurt, sino también a medianas como Freiburg o pequeñas como Lindau y por qué no a poblados muy pequeños, ellos también tienen su encanto.

Espero que hayan disfrutado mi relato. Gracias a todos los citados, y a quiénes no he citado, quienes hicieron que tuviera una estadía maravillosa en Alemania.

¡Viel Spass!

PS Una tercera y última entrega será sobre mi estadía en varios países de Europa.

Col arriba
Correccion Disenso
Columna Contra MundumCol genealogia peruana
Columna Navegando
Columna PinceladasCol 002
Columna 09
Columna Patrimonium
Columna 11Col Dario Enriquez chico
Col Mirada legalCol 04Col Manifesto
Col morrocotudo
Col Ganzalez
Col A primera vistaCol 001Columna Pepe LaddCol dardo en el blanco
Col El higadoCol Libertad bajo palabraCol ElvisCol Homenaje RecuerdoCol 01
Col A tempo
Columna 14
Col La otraCol 02Col B CriolloCol Peruano AColumna 16Correccion Sin sendero
Col Aldea VCol 05Col Desde el solar trujillanoColumna 17Col CEPCol ENTREVISTASCol Varios

EXTRANJEROS TITULO
Extranjeros 01Correccion Pensando en voz altaCol boliviano
Extranjeros 02
EXTRANJEROS LechinCol Rusa sin BanderaExtranjeros 04Col Cubano 06Correccion Agustin LajeExtranjeros 05
Extranjeros 06
Extranjeros 07Col Venezuela futura
Extranjeros 08
Extranjeros 09Correccion Carlos Sanchez BerzainCol 03 CubanoExtranjeros 10

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