Buscar en LA ABEJA:

Viernes, 23 de Febrero 2018


Frase Cabecera 245px

Cabecera Espacio republicano

santos macri

Escribe: Nicolás Márquez.- Recuerdo que en marzo del año 2011 estando yo unos días en Bogotá, fui invitado a la Universidad Javeriana a dar una charla a alumnos de derecho de quinto año, cuyo tema a tratar era la guerra antiterrorista que vivió la Argentina en los años 70´ y la posterior guerra jurídica que la guerrilla derrotada le inició a las Fuerzas Armadas victoriosas.


En la clase en cuestión intenté en todo momento explicar que en Argentina los Montoneros y el ERP eran algo similar (mutatis mutandis) a las FARC y al ELN de Colombia y que las Fueras Armadas Argentinas representaban el papel equivalente al que en Colombia representan las Fuerzas Armadas que les son propias.


Recordé aquella clase estos últimos días a partir de las noticias que el domingo pasado informaron acerca del histórico plebiscito en Colombia, en el cual el castrismo, las FARC y el pusilánime presidencial Juan Manuel Santos padecieron una sonora y merecida derrota electoral a expensas de la parte sana de la población, la cual no quiso entregarse gratuitamente al narco-marxismo criminal.


Resulta evidente que las consecuencias de las distintas guerras antiterroristas que vivieron muchos países de la América Española el Siglo pasado se repiten esquemáticamente y la Argentina, pareciera ser el caso más emblemático y exagerado de las secuelas de posguerra conforme el siguiente diseño:


1) la guerrilla mataba a diestra y siniestra.

2) El pueblo y la clase política desesperada clamó por una intervención militar drástica.

3) Al fin ésta se hizo presente.

4) Tras duras operaciones de combate se logró exterminar a la guerrilla.

5) Andando los años la insurgencia supérstite y sus compañeros de ruta regresaron disfrazados de víctimas e impregnados de un discurso martirial y derecho humanista, dando comienzo a una mendaz reescritura de la historia (con el aplauso cómplice de la progrería colateral y la chusma bienpensante) la cual obró de antesala para los teatrales juicios a militares y la consiguiente reivindicación e indemnización de los verdaderos culpables: los subversivos.

Leer más...

dhdhdhw

Escribe: Nicolás Márquez.- No me gusta escribir notículas en modo autorreferencial pero la ocasión viene a comento, dado que hace unos 20 años cuando yo estaba cursando en la facultad de derecho, tuve una novia con la que estudiábamos en un biblioteca pública en la sala de lectura. Cierta vez nos dimos un discreto beso y el guardia del recinto nos vino a llamar la atención bajo amenaza de que si repetíamos el imprudente acto, seríamos obligados a retirarnos ipso facto.

Ambos nos sentimos avergonzados conscientes de la desubicación protagonizada, pedimos las disculpas del caso y jamás repetimos esa inoportuna demostración de afecto dado que, si bien llevábamos a cabo desde hacía tiempo una relación afectiva normal y natural, eso no nos habilitaba en absoluto para exhibir conductas impropias del ámbito público en el que estábamos, ni tampoco a violentar las normativas del establecimiento ni muchísimo menos a ir a victimizarnos a los medios para recolectar bezucones insolentes y así organizar un “escrache” al recinto en cuestión, cuyo custodio no hizo más que hacer cumplir eficazmente las normas disciplinarias que sus autoridades consideraban pertinentes.

Supongamos por un rato que una exhibición afectiva de un vínculo homosexual fuese tan normal y natural como la heterosexual, pues entonces como mínimo este es el criterio rector que debe hoy regir ante el difundido episodio de las lesbianas que estaban “acariciándose” en el tradicional bar porteño La Biela, dado que su dueño tiene toda la potestad de escoger no sólo quienes ingresan a su negocio sino cuál debe ser la vestimenta y comportamiento de sus clientes. Y por supuesto, sus clientes tienen la libertad de elegir acudir a ese bar o en contrario, ir a otro en el que se sientan más a gusto.

No creo estar diciendo absolutamente nada original en estas elementales reflexiones, pero la ideología de género y sus aliados del correctivismo político nos han obligado a cada rato a tener que estar aclarando y explicando lo obvio, aunque Aristóteles, con inconmensurable inteligencia mayor a la que el suscribe ya decía que:

Leer más...

Fuga

Escribe: Nicolás Márquez.- En agosto de 1971, el connotado terrorista y líder del ERP Mario Roberto Santucho y otros guerrilleros de esa organización (entre ellos el homicida confeso Gorriarán Merlo[1]) fueron detenidos en la ciudad de Córdoba, en donde se encontraban estableciendo contactos para afianzar la guerra revolucionaria y coordinar actividades con el contacto local Agustín Tosco. Santucho llevaba DNI falso bajo el nombre “Enrique Orozco”. Los terroristas fueron detenidos en la cárcel de Villa Urquiza. En represalia por las detenciones, el ERP asesinó de inmediato a cinco Guardiacárceles[2] y se fugaron 16 guerrilleros del establecimiento penitenciario. Algunos de los fugados fueron recapturados y para mayor seguridad Santucho y otros fueron trasladados a la Cárcel de Villa Devoto, en Buenos Aires. Durante su estadía en el penal, Santucho reforzó los vínculos políticos con miembros de otras organizaciones guerrilleras que también estaban encarcelados (como Montoneros, las FAR y las FAP). Muchos de los guerrilleros detenidos (entre ellos se encontraban la mujer de Santucho, Ana Villarreal) el 5 de abril fueron trasladados al Penal de Rawson (Provincia de Chubut), considerado el más seguro; sin embargo, Santucho encontraba auspicioso el traslado porque allí había unos 200 terroristas alojados y por ende, habría caldo de cultivo interno como para planificar una fuga en conjunto.

Lo cierto, es que tras varios preparativos y tareas coordinadas y pensadas, el 15 de agosto de 1972, se produce la rimbombante fuga de guerrilleros detenidos en el citado penal de Rawson, durante la cual asesinaron a un guardiacárcel y escaparon a toda velocidad rumbo al aeropuerto con autos que los estaban esperando. Otros fugitivos no tuvieron igual suerte, pues fueron apresados la misma noche de la fuga. El ex guerrillero del ERP Pedro Cazes Camarero, quien participó de la fuga pero formó parte del grupo que no pudo escapar recuerda: “logramos lanzar la operación después de convencer a los compañeros, pero el marmota que estaba en la puerta con el camión con el que teníamos que huir se escapó creyendo que se había podrido todo y nos dejó a pie en medio dela Patagonia”[3].

Leer más...

Me quieren adoctrinar

Escribe: Nicolás Márquez.- Si hay alguna herramienta utilizada por el marxismo cultural y su consiguiente ideología de género a la hora de ganar terreno en su batalla psico-política, es justamente la del lenguaje. Para tal fin, estos lobbystas no han escatimado en manosear el idioma y el sentido de las palabras, para luego acudir no sólo a su embestida propagandística sino también a la amable quimera del “diálogo” como herramienta de “persuasión civilizada”: “No hay dicotomía entre diálogo y acción revolucionaria.1 No hay una etapa para el diálogo y otra para la revolución. Al contrario, el diálogo es la esencia misma de la acción revolucionaria”[1] sostenía el agente marxista Paulo Freire, pedagogo brasileño oriundo de Pernambuco (suerte de Antonio Gramsci tercermundista), quien tanto influyó con su famosa obra Pedagogía del oprimido publicada en 1968.
Pero tres años antes y con notable vocación visionaria, otro brasileño nacido en San Pablo y pensando desde las antípodas ideológicas de Freire, ya venía denunciando la incipiente trampa “dialoguista” del neocomunismo desde su libro Trasbordo ideológico inadvertido y diálogo (1965): nos referimos a Plinio Correa de Oliveira. Es en esta imprescriptible obra donde este avezado intelectual de derecha advertía que desde la técnica del diálogo las palabras “ecumenismo”, “diversidad”, “pacifismo” y afines, serían las que de ahora en más acuñaría la estrategia comunicacional revolucionaria para engañar a la población y de esta forma “trasbordar ideológicamente” al interlocutor no izquierdista. Estos vocablos especialmente seleccionados eran denominados por Plinio como “Palabra-talismán” y según el autor “Se trata de palabras cuyo sentido legítimo es simpático y a veces hasta noble”[2], motivo por el cual “los conferencistas, oradores o escritores que emplean tales palabras, por ese sólo hecho ven aumentadas sus posibilidades de buena acogida en la prensa, en la radio y en la televisión.

Es este el motivo por el cual el radioescucha, el telespectador, el lector de diarios o revistas encontrará utilizadas esas palabras a todo propósito, que repercutirán cada vez más a fondo en su alma” y ante ello, los comunicadores tendrán “la tentación de usarla con creciente frecuencia y así lograrán hacerse aplaudir más fácilmente. Y, para multiplicar las oportunidades de usar tal palabra, la van utilizando en sentidos analógicos sucesivamente más audaces, a los cuales su elasticidad natural se presta casi hasta el absurdo”[3].

Leer más...

Col arriba
Correccion Disenso
Columna Contra MundumCol genealogia peruana
Columna Navegando
Columna PinceladasCol 002
Columna 09
Columna Patrimonium
Columna 11Col Dario Enriquez chico
Col Mirada legalCol 04Col Manifesto
Col morrocotudo
Col Ganzalez
Col A primera vistaCol 001Columna Pepe LaddCol dardo en el blanco
Col El higadoCol Libertad bajo palabraCol ElvisCol Homenaje RecuerdoCol 01
Col A tempo
Columna 14
Col La otraCol 02Col B CriolloCol Peruano AColumna 16Correccion Sin sendero
Col Aldea VCol 05Col Desde el solar trujillanoColumna 17Col CEPCol ENTREVISTASCol Varios

EXTRANJEROS TITULO
Extranjeros 01Correccion Pensando en voz altaCol boliviano
Extranjeros 02
EXTRANJEROS LechinCol Rusa sin BanderaExtranjeros 04Col Cubano 06Correccion Agustin LajeExtranjeros 05
Extranjeros 06
Extranjeros 07Col Venezuela futura
Extranjeros 08
Extranjeros 09Correccion Carlos Sanchez BerzainCol 03 CubanoExtranjeros 10

Si desea...

Identificarse Registrar

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *