Buscar en LA ABEJA:

Miércoles, 12 de Diciembre 2018


Frase Cabecera 245px

39844671 303
Escribe: Juan Carlos Puertas Figallo.- Nuevamente temas complejos que deben tratarse con cuidado, son llevados a la simplicidad del insulto y a la cada vez más efectiva utilización del falso dilema, aquella falacia que coloca cualquier asunto ante la única posibilidad de elegir entre dos bandos. Cualquiera sea la discusión que exista, el establishment neo marxista lo reduce a la limitada y dialéctica visión de bueno o malo.

Y así, en lugar de discutir qué podemos hacer con el “problema de la migración venezolana”, todo asomo de tocar el tema tiene que ser “xenofóbico”. La sola referencia a que nos encontramos frente a un “problema” implica de partida ser del bando de los malos, de los xenófobos, de quienes no recuerdan la migración peruana de los 80’s, un ultra nacionalista o cosas por el estilo. Es este el nivel subterráneo, instintivo, casi animal, al que nos ha llevado veinte años de marxismo cultural y postmodernismo, donde no puede existir discusión alguna porque finalmente, es la forma de sentir lo que cuenta, y en todo caso, sí, finalmente: “es mi opinión pues”.

Que la migración venezolana descontrolada es un problema, es un enunciado completamente sustentable. Basta ver el déficit de atención de calidad en salud, educación, el porcentaje de sub-empleo, desempleo, anemia infantil, etc. que tenemos “sin” el problema de migración para caer en cuenta que este será un problema para el país.

Las cifras no son tampoco una cuestión ligera. Con un ingreso promedio diario (siendo reservados) de 4,000 migrantes, que luego ha bajado a 1,600 y que probablemente vuelva a subir ante la anunciada supresión del requisito de la presentación del respectivo pasaporte, podemos prever que en seis meses habremos recibido 720,000 migrantes (1). Ya se han reportado que diariamente se atienden en el sistema de salud pública de Tumbes un promedio de 60 migrantes diarios por diversas afecciones y existe ya el anuncio de desabastecimiento de vacunas en dicha ciudad, fuera del peligro que colapse el sistema de atención (2).

El tema por tanto, es un problema, somos un país que no afronta las necesidades básicas de su población, menos podrá afrontar una migración de tamaña naturaleza. Por ello, y como toda decisión política que se adopta, esta implica efectos positivos y a veces negativos en las personas, y debe ser tomada conforme a las capacidades y prioridades del Estado Peruano.

La cuestión fundamental es identificar el origen del problema, que no estriba en determinar si los países cercanos a Venezuela son o no “solidarios” con las personas migrantes. El problema de la migración no se origina en la “falta de solidaridad” sino en el previsible y normal resultado de todos los experimentos socialistas practicados en la historia de la humanidad. El problema tiene una causa única: la Dictadura Comunista de Maduro.

Y este es el tema a discutir, tema, además, donde hay responsabilidades de nuestros políticos que hace años vienen observando cómo ha crecido el cáncer de la dictadura comunista sin hacer absolutamente nada, incluso la izquierda local y los patrocinados por el Chavismo aplaudieron a rabiar. Este es hoy un problema de Política Exterior descontrolado porque antes fue un problema de Política Exterior ninguneado, sino aplaudido.

Como problema de Política Exterior, es claro que el Perú no tiene por qué entrometerse solo ante un problema que es ahora (y lo era antes) regional; pero si podía y puede desplegar la labor diplomática necesaria para tratar de solucionar la raíz del problema. Y en esta línea – seamos claros – las dificultades son enormes. Partiendo que el primer paragua normativo regional, que es la “Carta Democrática Interamericana” resulta ser un documento de té sin mecanismo alguno para obligar a los Estado a respetar el orden democrático. Aun así, recién se logró hace poco un pronunciamiento que declaró a la Dictadura de Maduro como Estado que ha afectado gravemente su orden democrático (artículo 20) a fin de poder acceder diplomáticamente a los mecanismos que dispone el “derecho internacional”.

No obstante, a la fecha, Venezuela no se encuentra siquiera suspendida de sus participaciones en las Asambleas de la OEA (artículo 21) (3). Para suspenderla se requieren 24 de los 35 votos de la organización. Entre los países cercanos que votaron en contra de esa resolución están Ecuador (que hoy coloca buses para traer a los migrantes al Perú) y Bolivia.

La declaración del quebrantamiento al orden democrático entonces, coloca un signo interrogatorio sobre si tal declaración se dio o no con la mayoría debida.

Fuera de las disquisiciones jurídicas sobre esta resolución, el paso siguiente es propiciar la activación de los mecanismos para llevar, conforme al derecho internacional, este asunto al Consejo de Seguridad de la ONU, quien es la única entidad que tiene autoridad para decidir (dentro de un marco legal) una intervención militar humanitaria, autoridad que no emana en ningún documento del sistema jurídico de la OEA.

La anunciada denuncia por parte de las autoridades de Relaciones Exteriores Peruanas para llevar a la Corte Penal Internacional al Dictador Maduro y toda su corte, es un necesario y apropiado paso en este sentido (4).

Pero lograr llegar a estas instancias, y más aún, lograr una resolución en el sentido propuesto por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, que tiene entre sus miembros a Rusia y China (cercanos al régimen de Maduro) parece algo casi imposible.

Imposible, sin embargo, no significa no realizar el esfuerzo, caso contrario, sería un absurdo que la misma Carta Democrática Interamericana obligue a los Estados a respetar los derechos humanos de los migrantes y condenar así a los vecinos a una migración infinita imputable a un Estado que quebranta sus obligaciones humanitarias.

En tanto todo esto sucede, la solidaridad no resulta pues una cuestión de deseo sino de posibilidad. Por el momento, aún parece que el Perú puede atender a los migrantes, pero esta situación no puede sostenerse de manera indefinida.

El Perú, en esa línea, debe actuar decididamente con Colombia y demás países cercanos ante las entidades internacionales; y si, llegado el caso, es necesario cerrar decididamente las fronteras ante la sordera de la Comunidad Internacional, esta no dejará de ser una dolorosísima pero necesaria opción.

 

 

  1. Ver https://gestion.pe/peru/politica/migraciones-ingreso-ciudadanos-venezolanos-peru-redujo-mitad-242681
  2. Ver https://larepublica.pe/sociedad/1302506-tumbes-posible-desabastecimientos-vacunas-atencion-venezolanos
  3. Ver https://www.infobae.com/america/america-latina/2018/06/05/la-asamblea-general-de-la-oea-aprobo-una-resolucion-que-inicia-el-proceso-para-suspender-a-venezuela-en-el-organismo/
  4. Ver https://gestion.pe/peru/politica/venezuela-peru-denunciara-nicolas-maduro-delitos-lesa-humanidad-nndc-242279

Col arriba
Correccion Disenso
Columna Contra Mundum
Columna PinceladasCol 002
Columna 09
Columna Patrimonium
Columna 11Col Dario Enriquez chico
Col Manifesto
Col morrocotudo
Col Ganzalez
Col A primera vistaCol 001Columna Pepe Ladd
Col El higadoCol Libertad bajo palabraCol Elvis
Col A tempo
Columna 14
Col 02Col B CriolloColumna 16Correccion Sin sendero
Col Aldea VCol 05Col Desde el solar trujillanoColumna 17Col ENTREVISTASCol Varios

EXTRANJEROS TITULO
Extranjeros 01Correccion Pensando en voz altaCol bolivianoEXTRANJEROS LechinCol Cubano 06Correccion Agustin LajeExtranjeros 05
Extranjeros 06
Extranjeros 07Col Venezuela futura
Extranjeros 08
Extranjeros 09Correccion Carlos Sanchez BerzainCol 03 CubanoExtranjeros 10

Si desea...

Identificarse Registrar

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *