Buscar en LA ABEJA:

Jueves, 19 de Octubre 2017


Frase Cabecera 245px

Cabecera morrocotudo

juanpablo

Escribe: Alfredo Gildemeister.- Aún recuerdo el atardecer de aquel viernes 1 de febrero de 1985. Me encontraba de pie en una de las escalinatas de una gran tribuna a un costado de la Plaza de Armas de Lima, al lado de unos trescientos miembros de la “Coral del Papa”, los cuales nos habíamos preparado para ese día con meses de anticipación. Mis padres también estaban en la Coral. Habíamos practicado diversas canciones. La razón de ello era la visita de cinco días que Su Santidad el Papa, hoy San Juan Pablo II, haría al Perú. A las 6pm. de la tarde arribaba el avión del Papa a Lima. Todo el mundo se encontraba muy excitado y nervioso por la visita. Los miembros de la Coral nos pusimos algunos un poncho blanco y otros un poncho rojo, con el objeto de conformar una bandera peruana gigante en la tribuna en donde estaríamos parados para cantarle al Papa. Por diversos altoparlantes instalados en la plaza, todos escuchábamos el momento en que el Papa llegó a Lima. Un locutor iba narrando en voz alta todo lo que hacía el Papa en esos momentos hasta el momento en que salió la comitiva del aeropuerto. El locutor narraba por qué avenidas y calles iba el “papamóvil” y como poco a poco se iba acercando a la Plaza de Armas de Lima. Fueron minutos increíbles, de gran nerviosismo y tensión. Un poco antes de las siete de la noche irrumpió la comitiva en la Plaza de Armas e ingresa el papamóvil blanco con Juan Pablo II de pie, saludando y bendiciendo a todo el mundo. Todos aplaudimos mientras las lágrimas asomaban por nuestros ojos. Nuestro director Manuel Cuadros Barr, hizo la señal de comenzar a cantar. La voz no nos salía de la garganta por la emoción. Muchos lloraban abiertamente emocionados.

“Tu est Petrus”, (tú eres Pedro) comenzamos a cantar a todo pulmón, el hermoso cantico en latín a cuatro voces. Juan Pablo II nos bendijo y se quedó parado contemplándonos desde el atrio de la catedral. Se le veía fuerte, vigoroso, con una sonrisa de oreja a oreja, el rostro colorado por el sol de días pasados. Ingresó unos momentos a la catedral de Lima. Nosotros seguíamos cantando. Luego el Papa salió y dio su discurso. Su estampa era impresionante. Sentíamos que estábamos no solo ante un Papa, sino ante una persona extraordinaria, como nunca antes se había visto. Su fuerza y santidad la percibíamos todos. Yo pensaba, si esto sientes ante un Papa como Juan Pablo II, ¡Cómo será estar ante el mismo Dios!

Pasaron siete años. Era el mediodía del domingo 18 de mayo de 1992. La plaza de San Pedro en Roma se encontraba abarrotada de gente. El día anterior, sábado 17 de mayo, miles de peregrinos de todo el mundo habíamos asistido a la misma plaza para participar en la ceremonia de beatificación del hoy ya santo, San Josemaría Escriba de Balaguer. Ese domingo era también un día especial pues el hoy beato Álvaro del Portillo, celebraría una Misa de acción de gracias en la misma plaza, pero adicionalmente, era cumpleaños de nada menos que de su Santidad Juan Pablo II. Fue así como una vez terminada la Misa, apareció sorpresivamente Juan Pablo II en el papamóvil saludando a todo el mundo. Un detalle llamó la atención de todos: el papamóvil estaba descubierto, sin protección alguna, como el que utilizaba el Papa antes del atentado de mayo de 1981. Era un gesto de confianza del Papa hacia todos nosotros, como si se encontrara “en familia”. El papamóvil recorrió toda la plaza. Nadie se quedó sin ver al Papa de cerca y saludarlo. Finalmente, el Papa se bajó del papamóvil y caminando hacia el altar instalado en la plaza, se dio un gran abrazo con Álvaro del Portillo y fue en ese momento que sucedió algo nunca visto en Roma: todas las personas que abarrotaban la plaza de San Pedro, comenzaron a cantarle el célebre “Happy birthday” a Juan Pablo II. Se le veía emocionado, feliz, contento como nunca. Era como un niño que sonreía feliz mientras todos le cantábamos por su cumpleaños…

Leer más...

piu

Escribe: Alfredo Gildemeister.- Lo primero que se preguntó Roberto aquella mañana fue: “¿Qué puedo hacer yo para ayudar?” Había llovido toda la noche. ¡Decían que más de quince horas! El rio Piura se había saldo de cause y toda la ciudad estaba inundada. Nunca había visto algo así en toda su vida. Intentó bajar al primer piso de su casa. Le fue literalmente imposible. El agua le llegaba al cuello. Subió nuevamente al segundo piso y al asomarse a una ventana, el panorama lo dejó mudo. Todo estaba cubierto de agua y vio que muchas personas se encontraban aterradas en los segundos pisos –en las casas que tenían la suerte de tener segundos pisos- pero otras casas sólo tenían un piso por lo que a los habitantes de esas casitas no les quedaba otra que treparse como pudieran al techo de su casa, si es que la calamina aguantaba. El nivel del agua para colmo, seguía subiendo. Había que, de alguna manera, salvar a esta gente o al menos llevarla a un lugar más seguro. ¿Pero cómo? Lo ideal sería tener un bote a remos o mejor con motor y sacar a toda esa gente de allí. Pero Roberto no tenía bote alguno. Sin embargo, en los momentos supremos el ser humano siempre se las ingenia para salir adelante. ¿Inspiración divina, adrenalina? ¡Vaya uno a saber!

De pronto Roberto recordó que abajo, en el garaje, tenía un paddle de cuando se escapaba con los amigos a Colán o a Yacila. ¡Algo es algo! Pero no es suficiente. También recordó que por allí tenía guardado un unicornio inflable, a modo de colchoneta, para jugar en el mar, que sus primos alguna vez dejaran olvidado en casa. Luego de buscarlo desesperadamente, lo encontró y a fuerza de pulmón lo infló lo más rápido que pudo. Volvió a bajar al inundado primer piso entre nadando e inclusive buceando, llegando al garaje en donde encontró el paddle y su remo. Lentamente, salió por la puerta del garaje a la calle, se trepó en el paddle y acercándose a la ventana del segundo piso, sacó por allí el unicornio inflado. Lo amarró con una soguilla al paddle y poniéndose de pie, empezó a remar suavemente. Era obvio que en su paddle no podría trepar a toda una familia, pero algo se haría.

Fue en esos momentos en que vio a una niña que aferrada a lo que parecía ser un perrito, lloraba desesperada. Estaba sola, por lo que decidió ayudarla. Remando contra la corriente –que aún se sentía y empujaba levemente- se acercó a la niña que dejando de llorar lo miró con más cara de sorprendida que de asustada. Al parecer le llamó la atención el unicornio que venía amarrado atrás del paddle. Roberto se dio cuenta de ello. La animó a subirse al unicornio, pero finalmente la niña prefirió lo más seguro y se trepó en la parte delantera del paddle, digamos que en la proa. Una vez tranquilizada la niña y bien acomodada en el paddle, Roberto se arrodilló y siguió remando tranquilamente, mientras le hablaba a la niña para tranquilizarla. La gente en los techos de las casas y en los segundos pisos lo miraban pasar sorprendida y con cierta curiosidad. Finalmente dejó a la niña y a su perrito en un lugar seguro y continuó “navegando” por las calles de Piura a la búsqueda de quien más rescatar.

Casos como el de Roberto Guzmán, enfrentándose solo a la terrible inundación, con los únicos medios con los que podía ayudar, nos dan una gran lección de cómo al interior de todo ser humano, siempre hay algo que lo empuja a ayudar a los demás con lo que pueda. Es el sentido de solidaridad tan presente ahora, en estos momentos de tragedia y tan difíciles que aquejan a cientos de miles en el Perú, especialmente en el norte. Así de extraño es el destino de los seres humanos. La providencia divina quiso que Roberto salvara a esa niña y a su mascota. Como luego declarara la madre de la niña, enormemente agradecida y muy emocionada: “Gracias a Dios estamos a salvo, con la solidaridad y la gracia de Dios, y gracias a los chicos que fueron tan amables en sacarlos. Para mí, es un héroe. Mi familia está a salvo”. La madre declararía luego que su hija, ante la inundación, buscó un lugar más seguro cuando vio que su casa comenzaba a inundarse. Allí se quedó aislada y sola, hasta que apareció Roberto, trasladándola a una zona segura. Luego diría la niña, muy contenta y emocionada: “gracias, estaba muy asustada”.

Como se puede apreciar, la madre de la niña rescatada por Roberto ha resumido en su breve declaración y agradecimiento, algo muy importante. De un lado, da gracias a Dios. Esto se puede apreciar en muchísimos damnificados que, pese al terrible sufrimiento, falta de alimentos, agua y de haber perdido literalmente todos sus bienes, aun así, dan gracias a Dios, algo que posiblemente algunos no comprendan. Y luego, la madre hace referencia a la solidaridad. Efectivamente, una de las virtudes más grandes de un pueblo es su sentido de solidaridad y ello se pone a prueba en los momentos más difíciles como el que está viviendo el Perú en estos momentos.

Leer más...

intole

Escribe:Alfredo Gildemeister.- El genial Chesterton dijo alguna vez lo siguiente: “La intolerancia puede ser definida como la indignación de los hombres que no tienen opiniones”. Y efectivamente esto es una gran verdad. En los últimos años, hemos podido apreciar como en la democracia peruana, la intolerancia se ha ido posesionando de alguna manera, cada vez con mayor ahínco, en la opinión pública. A modo de ejemplo, hemos podido apreciar como en las pasadas elecciones presidenciales del 2016, prácticamente no existió un verdadero debate de ideas y de programas. ¿Y ello por qué? Pues debido a que primó la intolerancia como “forma de opinión”. Lo más curioso es que fue aceptada por muchos sin darse cuenta que la intolerancia afecta al corazón de toda democracia, ya que es la manera de pensar más antidemocrática que se puede dar en una realidad. Cabe recordar que una “cultura de intolerancia” –si es que podemos llamarla “cultura”- es la que prima en todo sistema totalitario, en donde se es intolerante con cualquier que piense lo contrario al régimen (Cuba, China, Corea del Norte., etc.). Dicho sistema de intolerancia fue la que se vivió en la Alemania Nazi, en la Italia o España fascista, así como en la desaparecida Unión Soviética y demás países del orbe comunista. De allí que no debería caber en una democracia.

Efectivamente, en las pasadas elecciones, solo por poner un ejemplo, se pudo apreciar como aquellas personas y medios de prensa que favorecían con sus opiniones a un candidato determinado, éstas opiniones eran respetadas y aceptadas sin mayor reparo, lo cual está muy bien. Sin embargo, aquellas personas que discrepaban con dichas opiniones, sus opiniones eran prácticamente rechazadas de plano sin argumentación alguna. Inclusive eran insultadas y maltratadas con todo descaro. ¿Qué estaba sucediendo? Simplemente, que la “intolerancia” se fue imponiendo poco a poco hasta mellar el verdadero sentido de la democracia, esto es, el respeto y tolerancia hacia la opinión de los demás, sea cual fuere. Ese es el fundamento de toda democracia: el respeto a la opinión de todas las personas, no solo de aquellas opiniones que coincidan con la mía, sino especialmente, de aquellas opiniones que sean discrepantes. Esto es lo que se denomina tolerancia y respeto hacia las opiniones de los demás y esta es la esencia de toda democracia.

Leer más...

7n piura tras 7 horas de

Escribe: Alfredo Gildemeister.- Aquel medio día, el cielo de Piura, soleado hacía sólo un par de horas nada más, de repente se cubrió de nubes –unas nubes negras petróleo de las que asustan- desencadenándose una lluvia como no se había visto en años. Doña Paulina Castilla limpiaba la mesa de su comedor mientras su hija Manuelita de trece años de edad, lavaba los platos pues acababan de terminar de almorzar. En eso tocaron el timbre de la pequeña casita en donde vivía Paulina con su hija, pues era viuda y trabajaba de lavandera a domicilio.

El timbre no paraba de sonar de manera alarmante. Corrió a abrir la puerta y era su prima Ana, toda agitada y casi sin aire para decirles que el rio se estaba saliendo de cauce, se estaba desbordando, el agua invadía la ciudad y que ya estaba llegando a la plaza de Armas. Que salvaran lo que pudieran de sus cosas y salió corriendo.

Nadie lo podía creer. Cuando salieron a la calle, el espectáculo era dantesco. Decenas de personas corriendo a sus casas, otras tratando de poner sacos de arena, piedras y lo que pudieren para evitar que el agua ingresare a sus viviendas. A los pocos minutos, vieron hacia el fondo de la calle, una correntada de un agua amarronada que se les venía encima a cierta velocidad, cubriendo pistas, veredas e ingresando a viviendas, tiendas y comercios. Doña Paulina entró en su casa, cerró la puerta y empezó a atracar la base de la puerta con toallas y trapos para que el agua no ingresara a su vivienda. Manuelita miraba aterrada a su madre en estos desesperados afanes. A los pocos minutos sintieron un fuerte ruido, y el agua empezó a entrar por la rendija de la puerta hasta que todo fue inútil. La frágil puerta cedió, ingresando la correntada con fuerza y velocidad.

Manuelita corrió a su habitación y desenchufó su computadora portátil en donde estaba haciendo un trabajo para el colegio, la puso con los cables en un estante en alto para que no le alcanzara el agua. Lo mismo hizo con su celular que había dejado cargando la batería. Así mismo, cerró su closet y puso también en alto sus cosas más preciadas: algunas cadenitas y aretes de plata, un reloj pulsera y algunos libros escolares. Mientras tanto, Doña Paulina corrió a la cocina y desenchufó la cocina eléctrica que tanto le costó adquirir, para evitar cortocircuitos. El agua le llegaba ya a las rodillas.

Leer más...

Col arriba
Correccion Disenso
Columna Contra MundumCol genealogia peruana
Columna Navegando
Columna PinceladasCol 002
Columna 09
Columna Patrimonium
Columna 11Col Dario Enriquez chico
Col Mirada legalCol 04Col Manifesto
Col morrocotudo
Col Ganzalez
Col A primera vistaCol 001Columna Pepe LaddCol dardo en el blanco
Col El higadoCol Libertad bajo palabraCol ElvisCol Homenaje RecuerdoCol 01
Col A tempo
Columna 14
Col La otraCol 02Col B CriolloCol Peruano AColumna 16Correccion Sin sendero
Col Aldea VCol 05Col Desde el solar trujillanoColumna 17Col CEPCol ENTREVISTASCol Varios

EXTRANJEROS TITULO
Extranjeros 01Correccion Pensando en voz altaCol boliviano
Extranjeros 02
EXTRANJEROS LechinCol Rusa sin BanderaExtranjeros 04Col Cubano 06Correccion Agustin LajeExtranjeros 05
Extranjeros 06
Extranjeros 07Col Venezuela futura
Extranjeros 08
Extranjeros 09Correccion Carlos Sanchez BerzainCol 03 CubanoExtranjeros 10

Si desea...

Identificarse Registrar

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *