Buscar en LA ABEJA:

Miércoles, 23 de Mayo 2018


Frase Cabecera 245px

1514015238 284985 1514015592 noticia normal

Escribe: Alfredo Gildemeister.- Uno de los recuerdos mas lejanos de mi infancia consiste en mi ingreso al colegio La Inmaculada, en Kindergarten. Fue la primera vez que mi madre me envió solo al colegio pues existía un ómnibus escolar o “góndola” que te llevaba hasta el nuevo colegio en Monterrico. Tenía 6 años de edad y me sentía aterrado. Al llegar al colegio, me puse en la fila de los de quinto de media. Alguien me sacó de un tirón de allí, dejando mi maletita con libros en el suelo, y me puso en la fila de los niños de kindergarten. Nunca volví a ver mi maleta. Me llevaron a un salón de clase. Allí me hicieron sacarme el saquito azul del uniforme y la gorra. Me pusieron un overol medio plomo verdoso. En eso una profesora entró a la clase y me dijo que esa no era mi aula y me llevó a otra aula. Dejé mi saco y la gorra en la primera aula. Nunca los volví a ver. Finalmente llegó la hora de almuerzo. Mi madre me había inscrito para que me dieran almuerzo. Me sentaron con otros niños en una larga mesa y me sirvieron el almuerzo. De tomar me dieron un vaso de plástico con leche y mucha nata. Solo de ver la leche me puse visco -nunca he podido tolerar la leche pura pues me produce nauseas- y con toda parsimonia procedí a voltear para un costado y vomitar calmadamente.

 

Luego me regresaron en la famosa góndola amarilla a mi casa. Mi madre me recibió asombrada pues no traía maleta, ni libros, ni mi saco azul ni la gorrita. Todo un desastre. Y encima estaba todo vomitado. Lo peor del asunto es que los siguientes días, cada vez que me daban el almuerzo en el colegio con el consabido vaso de leche con nata, procedía puntualmente a vomitar. Ya mis compañeros me conocían y cada día, unos segundos antes del “desembalse”, cogían sus platos como podían y salían corriendo alejándose de mí. La monjita encargada de la cocina -pues en esos años, el kindergarten de la Inmaculada lo atendían unas monjitas- aparecía también puntualmente, con su escoba y recogedor con harto aserrín.

Ante tan crítica situación que ya venía durando varias semanas, mi madre decidió hacerme unos pases de “magia” para que no vomitara. Y efectivamente, me hacía unos pases de magia en mi barriguita, y ¡Oh maravilla! ¡Lo que es la sugestión de un niño! ¡Ese día no vomitaba! El problema era que algunos días salía corriendo pues el ómnibus pasaba apurado, y me olvidaba de la magia. Ese día lamentablemente vomitaba. Cuando esto sucedía, mis compañeros me dejaban literalmente solo. Me iba a un rincón del patio y me sentaba tranquilamente en el suelo apoyado en una columna y así asumía con toda gallardía mi soledad. Algunos buenos amigos contados con los dedos de la mano se me acercaban, pero eran pocos. Así transcurrió mi kindergarten, entre la magia, los vómitos y mi soledad. Viví pues mi primer año de vida escolar en soledad.

Hace unos días recordaba una anécdota de la Madre Teresa de Calcuta. Ella contaba que la primera vez que visitó Nueva York, se quedó asombrada pues se encontró con una gran ciudad en donde sus habitantes sufrían más soledad que en la misma Calcuta. Y es que hoy, como bien dice Oppenheimer en un reciente artículo, la soledad en el mundo de hoy ¡constituye una epidemia! Aunque parezca broma, en el Reino Unido, la primera ministra británica Theresa May ha nombrado una “ministra de la Soledad”. ¿Qué diablos es eso? ¿Acaso este “ministerio se encargará de acompañar o de conversar con las personas que se sientan o se encuentren solas? Aunque parezca irónico y hasta paradójico, hoy que el gran desarrollo de la tecnología digital y las “redes sociales” han hecho que el hombre se “comunique” como nunca antes lo ha hecho en la historia de la humanidad, es cuando mas soledad se encuentra y es cuando menos se comunica realmente. Hoy existen cada vez más ancianos o “adultos mayores” solos. Los jóvenes, pese a su adicción al Facebook, WhatsApp, Twitter y otras redes sociales donde muchos “tienen” miles de amigos virtuales, en realidad ¡muchos no tienen un solo amigo en realidad! Y nadie quiere estar solo. Las personas llenan su tiempo con mucho activismo: “vida social”, mucho ruido, fiestas, discotecas, viajes, compromisos sociales o harto trabajo, pero pese a todo, siempre la soledad está presente. El que menos sufre de depresión, stress, úlceras o gastritis, por solo mencionar algunas de las “enfermedades del éxito” como suelo denominarlas, puesto que, por lo general, las personas “exitosas” laboralmente las tienen, pero pese a su “éxito”, no dejan de sentirse solas. El índice de suicidios sube en todos los países, y cosa curiosa, especialmente en los países más “desarrollados”. Hoy el ser humano no escucha y las personas ¡quieren ser escuchadas! “Falta más oreja” decía el Papa Francisco. ¡De allí que hoy en el mundo se tenga un boom de psicólogos y psiquiatras que no se dan a vasto para atender a tanta gente que quiere ser escuchada! Pues hoy no se conversa.

El nombramiento de Tracey Crouch como “ministra de la Soledad” del Reino Unido tiene como objetivo combatir la soledad y ayudar al gobierno a ahorrar en gastos de salud. De acuerdo con Sir Simon McDonald, jefe del Servicio Diplomático del Reino Unido: “La soledad destruye vidas, y le cuesta al erario público una gran cantidad de dinero... Así que esta nueva ministra estará coordinando la política de vivienda, la política social, la política de salud, la política educativa, para apoyar los programas que ayuden a quienes están solos” (¿?). Hoy 9 millones de personas “sufren de soledad” en el Reino Unido. El 14% de la población. En ciertos segmentos de la población, como los adultos mayores, el porcentaje de personas solitarias es de más del 33%. Entre los jóvenes la situación es espantosa. Señala Oppenheimer que la adicción a la tecnología está causando no solo aislamiento social sino también trastornos de atención, depresión, ansiedad e ideas suicidas. ¿Qué se puede hacer ante esta situación? Facundo Manes, un reconocido neurólogo argentino propone hacer que la gente solitaria haga trabajo voluntario, que motive su vida. Pero ¿La soledad se resuelve con trabajo voluntario? La soledad es un problema mucho mas profundo y complejo. ¿No será que hoy las personas no escuchan a los otros? ¡Inclusive dentro de una misma familia cuantas personas se sienten solas!

Definitivamente el problema de la soledad será difícil que se resuelva con un ministerio público pues no es un problema que sea exterior al hombre y que se pueda solucionar con “activismo” o llenar el tiempo con trabajo, diversiones o lo que sea, sino que es un problema que se encuentra al interior del ser humano, en su alma y en su corazón, y por lo tanto, tampoco se resolverá con “magia” como en el caso de mis nauseas de la infancia. A lo mejor hay que dejar a un lado los celulares, trabajar menos y conversar más, escucharse más, abrazarse más y, por qué no decirlo, rezar un poquito más que, en muchos casos, la soledad se debe a la ausencia de Dios en la vida de las personas. Estoy seguro que con estos “tips”, lo seres humanos tendrán paz interior, menos soledad y más felicidad...

Col arriba
Correccion Disenso
Columna Contra MundumCol genealogia peruana
Columna Navegando
Columna PinceladasCol 002
Columna 09
Columna Patrimonium
Columna 11Col Dario Enriquez chico
Col Mirada legalCol 04Col Manifesto
Col morrocotudo
Col Ganzalez
Col A primera vistaCol 001Columna Pepe LaddCol dardo en el blanco
Col El higadoCol Libertad bajo palabraCol ElvisCol Homenaje RecuerdoCol 01
Col A tempo
Columna 14
Col La otraCol 02Col B CriolloCol Peruano AColumna 16Correccion Sin sendero
Col Aldea VCol 05Col Desde el solar trujillanoColumna 17Col CEPCol ENTREVISTASCol Varios

EXTRANJEROS TITULO
Extranjeros 01Correccion Pensando en voz altaCol boliviano
Extranjeros 02
EXTRANJEROS LechinCol Rusa sin BanderaExtranjeros 04Col Cubano 06Correccion Agustin LajeExtranjeros 05
Extranjeros 06
Extranjeros 07Col Venezuela futura
Extranjeros 08
Extranjeros 09Correccion Carlos Sanchez BerzainCol 03 CubanoExtranjeros 10

Si desea...

Identificarse Registrar

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *