Buscar en LA ABEJA:

Domingo, 25 de Junio 2017


Frase Cabecera 245px

Col 03 Cubano Grande

CUBAANTESYDESPUES

Escribe: Julio M. Shiling.- El comunismo en Cuba, igual que en otros países que han padecido (o padecen) semejante mal, urgió de un régimen totalitario para fundamentar su incrustación. Factores cruciales para concretar exitosamente ese empeño, han sido la mecanización sistemática del terror estatal, un esquema de premiación/castigo para provocar la sumisión y la promulgación y el reforzamiento de la contracultura. Este último elemento estratégico del proyecto comunista cubano consiste de la tergiversación metódica de la realidad y los hechos, por medio de la manipulación de la cultura, que es como las sociedades perciben el mundo material. Esta maquinación busca alinear la percepción de la substantividad cotidiana de los cubanos, con los objetivos ideológicos y dictatoriales, para así facilitar el control social. Como punta de lanza, esta imposición cultural artificial ha conllevado a que, con consistencia invariable, el poder político haya confeccionado la adulteración del pasado, la ocultación del presente y el engaño sobre el futuro.

Nuestros próceres han sido difamados. Los crímenes de lesa humanidad cometidos han sido negados descaradamente. La historia cubana entera, tal como la ha propagado el castrocomunismo y sus papagayos, ha padecido de una campaña de embaucamiento intensivo. La república que surgió aquel 20 de mayo hace 115 años y que según la mistificación castrista, ellos mataron el 1 de enero de 1959, ha soportado el mayor vilipendió en su guerra deconstructiva sucia. Sin embargo, los hechos son maestros en la obstinación.

Cuba republicana, como todo ensayo político, tuvo sus luces y sus sombras y fue parte de un proceso en evolución constructivo, que el régimen de los Castro frustró. Cuba de 1902 a 1958, dejó grabado fidedignamente para cualquiera que quisiera indagar, analizar y formular un juicio crítico y equilibrado, su record como república liberal. Es cierto que las cifras no revelan en cualquier análisis la complejidad integradora del caso en punto, pero no es menos cierto que las ciencias sociales sin pretender describirlo todo, emplean índices y establecen estándares por alguna razón. Éstos nos permiten examinar datos y figurar parámetros de comparación. El castrismo con los índices ha sido un experto en la prestidigitación calculada, ese arte que busca engañar al espectador, utilizando las manos y otros trucos. Dicho sea de paso, que esos mismos índices o sus equivalentes, son los que nos muestran la información que abajo aparece.

Leer más...

raul Castro 08

Escribe: Julio M. Shiling.- Más turistas, más remesas y más condescendencia internacional, han traído a Cuba, más represión y más miseria del espacio contestatario. Las fórmulas terroríficas de moda hoy vienen con un apego a la legalidad fullera de la oficialidad y son ejecutadas con la mayor inmodestia. El surrealismo existencial cubano, uno de los logros verdaderos del castrocomunismo, ha abierto una era nueva en la vida de los residentes en la Isla que queda demostrado en la mecánica del modus operandi dictatorial.

Regímenes totalitarios, como el castrista, ven en la mecanización del terror, un arte imprescindible para la durabilidad del mando. No es ésta una cuestión de capricho o un fenómeno sui géneris. Simplemente es un hecho. El totalitarismo urge de la coacción metódica de la aplicación del terror, tanto el duro y directo como el blando e indirecto, para mantener en conformidad su organización estratégica de la sociedad y el poder político, puntos clave en el manejo de una dictadura de dominación total. Entre los instrumentos para aplicar el terror y la represión, está su legalidad que incluye sus leyes, su código penal, su constitución y la impunidad extendida a los reforzadores de dicho aparato.

La noción que regímenes totalitarios son entidades dogmáticas y que no ejercen un pragmatismo calibrado, es falsa. Pese al estar circunscrito en lo abstracto por ideologías radicales y apocalípticas, la verdad es que tanto los comunistas, los fascistas como los islamistas, han profesado en la práctica una adaptabilidad a los factores internacionales que se les ha presentado. La primacía de preservar el poder con todas sus dádivas, ha decretado la facultad para que los parámetros de la arbitrariedad se extiendan hasta los límites que los defensores de la libertad y la democracia en el mundo estén dispuesto a tolerar. Por eso hay que entender el formulario fraudulento de apelar a “leyes” o “artículos” de una legalidad soberbia y antitética a un Estado de derecho, como simplemente una modalidad represiva que se aprovecha de la indiferencia que relaciones diplomáticas, convenios comerciales y otros contextos de “normalización” le prestan.

Leer más...

ssynnhhh

Escribe: Julio M. Shiling.- Más turistas, más remesas y más condescendencia internacional, han traído a Cuba, más represión y más miseria del espacio contestatario. Las fórmulas terroríficas de moda hoy vienen con un apego a la legalidad fullera de la oficialidad y son ejecutadas con la mayor inmodestia. El surrealismo existencial cubano, uno de los logros verdaderos del castrocomunismo, ha abierto una era nueva en la vida de los residentes en la Isla que queda demostrado en la mecánica del modus operandi dictatorial.

Regímenes totalitarios, como el castrista, ven en la mecanización del terror, un arte imprescindible para la durabilidad del mando. No es ésta una cuestión de capricho o un fenómeno sui géneris. Simplemente es un hecho. El totalitarismo urge de la coacción metódica de la aplicación del terror, tanto el duro y directo como el blando e indirecto, para mantener en conformidad su organización estratégica de la sociedad y el poder político, puntos clave en el manejo de una dictadura de dominación total. Entre los instrumentos para aplicar el terror y la represión, está su legalidad que incluye sus leyes, su código penal, su constitución y la impunidad extendida a los reforzadores de dicho aparato.

La noción que regímenes totalitarios son entidades dogmáticas y que no ejercen un pragmatismo calibrado, es falsa. Pese al estar circunscrito en lo abstracto por ideologías radicales y apocalípticas, la verdad es que tanto los comunistas, los fascistas como los islamistas, han profesado en la práctica una adaptabilidad a los factores internacionales que se les ha presentado. La primacía de preservar el poder con todas sus dádivas, ha decretado la facultad para que los parámetros de la arbitrariedad se extiendan hasta los límites que los defensores de la libertad y la democracia en el mundo estén dispuestos a tolerar. Por eso hay que entender el formulario fraudulento de apelar a “leyes” o “artículos” de una legalidad soberbia y antitética a un Estado de derecho, como simplemente una modalidad represiva que se aprovecha de la indiferencia que relaciones diplomáticas, convenios comerciales y otros contextos de “normalización” le prestan.

Acusaciones y cargos como “desacato”, “difusión de noticias falsas”, “desobediencia”, “resistencia”, etc., alcanzan proporciones inauditas y se convierten en el mecanismo preferido para intentar limitar todo esfuerzo de coordinación contestataria. En otras palabras, esto es la intención dictatorial para presentar el pretexto para oprimir a un pueblo y pretender ofrecer un puente de racionalización legal que busca equivaler, falsa y desfachatadamente, el legalismo comunista con la de un Estado de derecho en un país libre.

Leer más...

fidelcun

Escribe: Julio M. Shiling.-Ucrania declaro al partido comunista (tres de ellos) y al partido nacionalsocialista, de ilegales. La misma corriente ha soplado en Alemania, Polonia, los Países Bálticos, Rumanía y unos cuantos más. En algunos de esos países, esto ocurrió hace más de medio siglo. Si tomamos en cuenta los partidos nazi/fascista en específico, su prohibición abarca, prácticamente, el continente europeo completo. ¿Por qué han prohibido estas democracias los partidos comunistas y nacionalsocialistas?


Fundamentalmente, ha sido por tres razones. Los partidos comunistas y nacionalsocialistas surgen de movimientos cuyo sostén epistemológico proviene de ideologías radicales, que una vez que llegan al poder, aniquilan la democracia (la incipiente o la fundamentada) o sus posibilidades de que la misma llegue a existir. Son partidos anti sistemas. El otro factor es que coaccionan una fusión forzada con el Estado, de modo que estos movimientos que aspiran a la dominación total de manera inherente, irremediable y necesariamente, anexionan al Estado y lo convierten en un monigote disfuncional, pero uno muy eficiente en su aplicación dictatorial. La última razón que justifica que algunas de estas democracias europeas hayan ilegalizado estos partidos anti sistemas, es porque los partidos comunistas y nacionalsocialistas que han alcanzado el poder, todos sin excepción, han cometido crímenes sistemáticos grosos. La absorción del Estado por parte de estos movimientos radicales, convertidos subsecuentemente en partidos, y luego el control absoluto que ejercen sobre el poder político y la sociedad en general, imposibilita que se pueda categorizar a estos “partidos” bajo el parámetro del raciocinio democrático.


En el caso del Partido Comunista de Cuba (“PCC”), el asunto se complica aún más. No sólo poseen las características lamentables explicadas previamente. En adición a eso, el liderazgo del régimen despótico que implantaron en la isla caribeña ha sido, desde su estado embrionario, un mecanismo arbitrario, caprichoso e irracionalmente dirigido por un personalismo extremo. En el caso cubano, este estilo de direccionar el despotismo ha llevado el sello de una persona exclusivamente. Después ha sido manejado por su hermano y algunos pocos allegados, pero a la sombra del momificado caudillo. El sociólogo alemán Max Weber encasillaría el liderazgo histórico del comunismo cubano como un caso híbrido sultánico-carismático. En palabras más sencillas, el principal órgano político institucional en Cuba comunista se ha conducido como le ha dado las mismísimas ganas a Fidel Castro.


Si esto no fuera suficiente para colocar al PCC en una categoría extraña y poco seria, institucionalmente hablando, su trayectoria histórica ha sido tornadiza y poco consecuente. Por los primeros dos años, la dictadura de los Castro, que en realidad nació y dependió del cañón de un fusil de un ejército (igual que hoy), se autocalificó como una especie de troika constituida por el Movimiento 26 de Julio, el Partido Socialista Popular y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo. Dejando a un lado los méritos de la historiografía oficialista sobre esta etapa, para 1961 se forma las tituladas Organizaciones Revolucionarias Integradas. Unos meses después, se antojó el tirano Castro (Fidel) de permutar el órgano político y surgió el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba. Esta estructura particular duraría unos tres años más.

Leer más...

Col arriba
Correccion Disenso
Columna Contra MundumCol genealogia peruana
Columna Navegando
Columna PinceladasCol 002
Columna 09
Columna Patrimonium
Columna 11Col Dario Enriquez chico
Col Mirada legalCol 04Col Manifesto
Col morrocotudo
Col Ganzalez
Col A primera vistaCol 001Columna Pepe LaddCol dardo en el blanco
Col El higadoCol Libertad bajo palabraCol ElvisCol Homenaje RecuerdoCol 01
Col A tempo
Columna 14
Col La otraCol 02Col B CriolloCol Peruano AColumna 16Correccion Sin sendero
Col Aldea VCol 05Col Desde el solar trujillanoColumna 17Col CEPCol ENTREVISTASCol Varios

EXTRANJEROS TITULO
Extranjeros 01Correccion Pensando en voz altaCol boliviano
Extranjeros 02
EXTRANJEROS LechinCol Rusa sin BanderaExtranjeros 04Col Cubano 06Correccion Agustin LajeExtranjeros 05
Extranjeros 06
Extranjeros 07Col Venezuela futura
Extranjeros 08
Extranjeros 09Correccion Carlos Sanchez BerzainCol 03 CubanoExtranjeros 10

Si desea...

Identificarse Registrar

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *